¡Buenos tardes!
Hoy os traigo la última entrada antes de las copas. Las tejas de chocolate son otro básico que podéis usar para acompañar muchísimas recetas. Son muy fáciles de hacer y tienen un agradable sabor a medio camino entre el caramelo y el chocolate, debido a la caramelización de los azúcares en el horno.
Quizá tendréis menos a mano dos de los ingredientes que tiene, la pectina NH y la glucosa. Ambos sirven para dar textura (elástica primero y crujiente tras el horneado) y preservarla durante más tiempo. Gracias a esos ingredientes, no se trata de las típicas tejas que se reblandecen rápidamente en contacto con la humedad. Además, podéis encontrarlos fácilmente en vuestra tienda de repostería habitual, sobre todo la glucosa.
Tanto la pectina como la glucosa las podéis encontrar aquí. y aquí. Ambos ingredientes los usaré en próximas recetas y podéis encontrar varias en otras páginas que los usan, así que no es una mala inversión. Mientras que la glucosa es un tipo de azúcar que sirve para dar elasticidad a las mezclas (glaseados, mousses) y mejorar su conservación, la pectina aporta sobre todo textura (se utiliza para elaborar mermeladas de fruta).



